¡Que vuelvan nuestros ríos! —exigencia en el picnic ribereño del río Nazas

Por: Julio César Ramírez

Mapder.- Para exigir “que vuelvan nuestros ríos”, integrantes del Encuentro Ciudadano Lagunero realizaron este sábado un picnic en el lecho seco del río Nazas al que llegaron vestidos con playera floreadas, de colores chillantes, bermudas, chanclas, sombreros y gafas para el sol; incluso uno apareció con aletas dispuesto a un chapuzón en el agua que jamás encontró.

Al lado de montones de basura y teniendo como fondo las instalaciones industriales de leche Lala, en el límite de Torreón y Gómez Palacio, los ambientalistas instalaron desde las 9 de la mañana casas de campaña y tendieron tapetes sobre los cuales compartieron bocadillos, agua de frutas y pláticas en torno al gran personaje ausente: el viejo Padre Nazas.

—Por miles de años nuestra región fue beneficiada por los dos ríos interiores más caudalosos del país, el Nazas y el Aguanaval. —Por ellos, nuestra región tenía lagunas, vegas, con bosques de mezquites y huizaches, al mismo tiempo que se cultivó algodón por muchos decenios. —Era oasis en el desierto… hoy es puro desierto.

Mientras estos mensajes se entregaban también en volantes a los automovilistas ‘para crear conciencia ciudadana’, el calor sobrepasaba los 35° C y abajo, en el fondo del lecho seco, las máquinas proseguían las obras del MetroParque que planea construir el gobierno de Coahuila.

El primer picnic ribereño se realizó el 22 de abril en el río La Piedad de la Ciudad de México, a iniciativa de un grupo ciudadano que logró multiplicar la acción el pasado 8 de julio en el mismo DF,  Puebla, Valle de Bravo y Temacapulín, Jalisco, entre otros lugares.

Al retomar la iniciativa planteada en varias ciudades de México de accionar en pro de los ríos, para el Encuentro Ciudadano Lagunero no hay duda: Las presas y los canales revestidos matan los ríos, las presas evitan la recarga de los acuíferos; al represar los ríos, se acaban los bosques y las plantas que atraen la lluvia y refrescan la región; los ríos represados mueren, acabando la vida.

Así sucede aquí, en el centro norte de México: —Las presas en los ríos Nazas y Aguanaval, junto con la sobrexplotación del acuífero por parte de los ganaderos están acabando con nuestras reservas de agua.

El río Nazas es controlado por la presa Lázaro Cárdenas desde 1947.

La tragedia persiste: —Al agotarse los acuíferos y no recargarse por los ríos, se causa que el agua tenga arsénico y provoque un mayor riesgo de cáncer en las personas.

Debemos, por tal –dice el Encuentro Ciudadano Lagunero—, exigir que nuestros ríos regresen a su cauce, que recarguen nuestros acuíferos y así frenar el desastre ambiental y de salud pública que está ocurriendo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s