Crónica de la represión en el 1D en Guadalajara

IMG0003-Represion--Melecio-

Guadalajara 1 de Diciembre

Por Jerri*

En casa. La mañana del sábado primero de diciembre del 2012 transcurría como todos los fines de semana. Me levanté a ver las noticias en la televisión, ese día no tenía computadora,  sólo transmitían el acto protocolario en torno a la toma de protesta de EPN,  de vez en cuando los comentaristas de la ceremonia decían que ya habían ocurrido disturbios en las afueras de San Lázaro, pero que nada de gravedad, que no se alarmaran, tampoco que creyeran lo que se decía en las redes sociales, lo cual me causó más incertidumbre. Hasta el medio día mi hermana me prestó su laptop para revisar qué había sucedido, ya una vez en internet, nos enteramos de la magnitud de los hechos en el D. F. Comenzamos a ver imágenes y videos de los disturbios, no reflejaban la tranquilidad con la cual se decía en televisión que había transcurrido el cambio del poder ejecutivo.

No tenía noticias de lo que sucedía aquí en Guadalajara, me sentía incomunicado, así que decidí ir a la manifestación que se convocó en Plaza Juárez. Comí a la carrera, metí la cámara en el morral para irme de inmediato en la bicicleta, tenía el tiempo encima,  ya iba muy tarde. Pedaleaba lo más rápido posible, el sol estaba a todo lo que da y por un momento pensé en ya no ir, ese día trabajaba en la tarde-noche. Luego recordaba las escenas de lo que pasó en el D. F. y me daba mucho coraje, no podía desistir.

Una vez que llegué a Plaza Juárez, no encontré el contingente, estaban varios jóvenes, les pregunté si sabían algo de la marcha convocada ahí, me dijeron que ya habían salido, se dirigían a las instalaciones del PRI, me dieron los nombres  las calles por donde era, pero soy muy malo para recordarlas, sin embargo sabía cómo llegar, así que  fui tras ellos. Cuando pasé por las afueras del PRI, encontré algunas cartulinas pegadas en la reja, no recuerdo las consignas, también había algunos vidrios rotos, indicios de pedradas en el suelo, pero los daños eran un tanto superficiales, no había vigilantes ni nadie dentro de las instalaciones, al parecer el edificio estaba solo, era alrededor de las 16:20 cuando pasé por ahí.

El contingente se dirigía a las afueras de una televisora ubicada en Av. Alemania, esperaba alcanzarlos antes de que llegaran allá, después de lo que vi afuera del PRI, pensé que  ya estarían ahí policías y granaderos esperándolos, cuando por fin los alcancé logré identificar a varios amigos. También ubiqué a los que siempre van a las marchas, pero me parecía que eran muy pocos, pensé que tal vez la marcha estaría más nutrida, sin embargo se veía muy enérgica, aunque gritaban las mismas consignas de todas las marchas.

A mí siempre me ha dado pena gritar consignas, aparte no me sentía identificado por el movimiento del uno tres dos, que iba implícito en la organización de la actividad, pero ahí estaba, como siempre, quejándome de la desorganización, pensando que quizá no volvería a ir a la próxima manifestación, como lo hago en todas a las que asisto; pero no puedo hacerme de la vista gorda, por un lado me siento comprometido a ir, por el otro siempre me da curiosidad por saber qué está pasando, me gusta ver que las personas no estén de acuerdo con el gobierno, que salgan a las calles para demostrar su inconformidad, también ver a las personas que los ven, las reacciones que generan, me causa mucha gracia el automovilista que mienta la madre con el claxon mientras a su lado, otro se solidariza y pita al son de las consignas. Es una sensación que me motiva a seguir haciendo cosas para mejorar la situación aunque al mismo tiempo me impregna un poco de pesimismo y me limité a ser espectador (hasta de los espectadores).

Alrededor de las  16:30 ya estaban llegando a la televisora, me adelanté y comencé a grabar desde la esquina de E. Díaz de León y Alemania,  los que iban al frente del grupo siguieron caminando pero volteaban para atrás, pues algunos se acercaron a gritar afuera de las instalaciones “FRAUDE, FRAUDE. FRAUDE …” “ A ver si Televisaaaa nos saca en las noticiaaaas” “Peña no ganóoooo, el IFE lo ayudóoo”, entre otras cosas que no recuerdo.

De pronto comienzan a arrojar piedras a la fachada del edificio de la televisora, de inmediato algunos corren y los policías que estaban con varias patrullas en la esquina en frente de mí, prendieron las sirenas sólo para crear pánico; los encargados de la seguridad de la marcha gritaban “¡NO SE SEPAREN, NO SE SEPAREN, NO SE SEPAREN!” con una voz afónica y de preocupación, otras cosas se gritaban  a manera de coro: “UNANSE, UNANSE, UNANSE”. Mientras que otros seguían gritando “ESOS SOOON, ESOS SOOON, LOS QUE CHINGAN LA NACIOOON”.

Recuerdo muy bien (y me da risa) que estaba un camarógrafo de Televisa grabando la manifestación, también había un par de empleados de seguridad privada, en cuanto comenzaron las pedradas los guardias se metieron pero el camarógrafo se quedó ahí grabando, a pesar de las pedradas.  Luego se asomó para adentro e hizo que se salieran los de “seguridad” para que no lo dejaran solo; al parecer no hubo lesionados, salvo unos cuantos vidrios.

El contingente siguió adelante, no hubo detenidos ni tampoco reacciones represivas de parte del cuerpo policiaco, aunque algunos de ellos tomaban fotografías o video. De inmediato fui a tomar foto y gravar parte de los daños ocasionados y al igual que en el PRI, no pasaban de vidrios rotos.

La marcha siguió con tranquilidad, como si nada hubiera pasado, el siguiente punto era la glorieta de los Niños Héroes, como vi todo tranquilo me adelanté para ver qué tal iba todo en el siguiente punto. A una cuadra de la glorieta me encontré a una chica que buscaba el contingente, no sé cómo supimos que andábamos en lo mismo, sin embargo le dije que ya no tenía caso que fuera, pues ya estaban a un par de cuadras. Le platiqué lo que había sucedido en el PRI y afuera de la televisora, ella se veía angustiada pues varios de sus amigos andaban en la marcha, también se sentía angustiada por las imágenes que vio de la represión en el D. F.

Supongo que a todos los que íbamos ese día, los actos de la Cd. de México nos traían tensos, en parte por eso no se resistieron a lanzar las piedras, aunque las manifestaciones pasadas siempre fueron pacíficas, lo raro es que si antes no habían roto ni un vidrio, en esa ocasión sí; algunos compartimos la idea de que había gente infiltrada. Habían muchos con la cara tapada que no eran nuestros compañeros.

Cerca de las 16:40 el contingente comenzaba a llegar a Av. Niños Héroes, los agentes de vialidad comenzaron a desviar el tráfico. En la glorieta había unas treinta y cinco personas esperando, entre jóvenes y adultos, poco a poco se fueron acumulando en la glorieta, no hubo ningún acto especial, salvo las fotografías pa’l recuerdo con tal o cual bandera, sosteniendo alguna pancarta o el clásico autorretrato “metroflogero”.

Algunos subimos hasta la parte más alta de las rampas del monumento para tomar fotos de la manifestación, soy muy malo para calcular cuantas personas había, pero oscilaba entre los trescientos cincuenta manifestantes. Conforme se iban uniendo los manifestantes, descendían del monumento para incorporarse y seguir hasta las afueras de la Expo Guadalajara, me quedé hasta el final, ya no pensaba continuar porque tenía que ir al trabajo, al final de la marcha seis patrullas los escoltaban mientras avanzaban sobre Av. Mariano Otero, ya eran las 16:55.

Me dirigí a la chamba, que está sobre Av. Chapultepec, no sabía si ir a la expo o quedarme, pensaba que de seguro se pondría denso, pues después de lo ocurrido en el PRI y la televisora, lo más seguro es que allá se pusieran rudos los policías. Abonado a la adrenalina que traían algunos de los miembros del contingente. Dejé unas cosas montadas del changarro y decidí irme en la bicicleta, ya que era más rápido que ir en camión.

 Ya estaba en camino, todo se veía tranquilo, iban muy rápido, pensaba en que tal vez no llegaría a tiempo (para variar) a la llegada del contingente a la Expo, unas cuadras antes del monumento de los Arcos del Milenio me encontré unos amigos que caminaban para allá, me bajé de la bici y seguí con ellos a pie. Platicábamos de lo que había sucedido hace un rato y pronosticábamos algo más fuerte de lo ocurrido a lo largo de la marcha.

Seguimos caminando por la banqueta aunque la avenida estaba cerrada, ya se alcanzaba a ver al grupo, así que unas cuadras atrás decidí encadenar mi bicicleta en un estacionamiento de un banco para poder tomar fotografías sin problema.

 Eran las 17:40 aproximadamente, me separé de mis amigos y comencé a comprender qué estaba pasando, había una valla formada con rejas de metal sobre Mariano Otero, impedían el paso para Av. Las Rosas, estaba una reja tirada y todos estaban muy dispersos, ya se notaba más gente, había muchos espectadores que seguramente iban o venían de la Feria del Libro que estaba en la Expo. El ambiente  se percibía muy tenso, unos gritaban consignas, un cuate tocaba un tambor, estaba lleno de reporteros, al parecer ya habían tenido un enfrentamiento con los policías porque me tocó ver una persona en sandalias con una herida en el pie, traía mucha sangre, él estaba grabando con un celular.

 Estaba una señora de entre 55-60 años en frente de los policías, traía un sombrero-sombrilla de colores muy particular y una cartulina. De repente comenzaron a juntarse del lado de un hotel que está a contra esquina de la expo, algunos ya estaban del lado de la valla gritando consignas. Pensé que sería mejor tomar video porque las fotos eran muy lentas, me subí a un cubo que separaba unas jardineras en las afueras del hotel, de repente los policías y manifestantes que gritaban consignas enfrente de ellos, comenzaron a enfrentarse y en ese instante el grupo que se había unido se lanzó a defender.

En ese momento los policías que estaban atrás de las rejas también se lanzaron contra los manifestantes,  gritaban “POLICIAAA HERMANOO A TI TAMBIEN TE ESTAAN CHINGAAANDO POLICIAAA HERMANOO A TI TAMBIEN TE ESTAAN CHINGAAANDO”  y nuevamente prendieron las sirenas de las patrullas, el sonido se comenzó a homogeneizar, ya no se distinguían los gritos de las consignas y las sirenas, muchos corrían por todos lados, no sabía qué hacer, por todas partes golpeaban a alguien, no sabía qué grabar  ni para dónde voltear, la boca se me secó y comencé a temblar.

Los policías eran parejos, golpeaban hombres y mujeres por igual, algunos manifestantes sólo podían responder arrojando puños de tierra, naranjas y piedras, pero nada les hacían a los escudos de los policías. El pánico y la adrenalina reinaba en ese momento, fueron aproximadamente cinco minutos en donde, supongo que muchos, vieron pasar toda su vida en un instante.

Una chica que corrió fue alcanzada por los policías, de inmediato comenzaron a darle de patadas, primero un granadero la patea por adelante y le saca el tenis, luego una mujer granadera  la patea por atrás, eran cuatro dándole una friega. En ese momento (que no pasaron ni 30 segundos) varias personas se acercaron para impedir que la golpearan más, a un chavo que se arrimó  a decirles que la dejaran, fue golpeado y se lo llevaron detenido.

Yo grababa aquello, veía que a otros se los llevaban detenidos y que eran golpeados, me sentía muy mal, me daba tanto coraje ver que los golpearan y se los llevaran detenidos y no poder hacer nada más que seguir grabando. De repente un policía se acerca a mí, pero se pasó por un lado, pisoteando las plantas de la jardinera, por un momento pensé que también me iban a trepar.

La señora de la sombrilla seguía en su lugar al igual que varios jóvenes que se quedaron sentados en el suelo sin hacer nada, las patrullas poco a poco se llenaban y seguían pasando con jóvenes detenidos. Ya después viendo el video me fijé que se llevaron a un amigo detenido y pasó frente a mí, no podría distinguir a nadie en ese momento, recuerdo que varias chicas trataban de calmar la cosa, pedían que no cayeran en provocaciones.

También vi que entre dos policías estaban jaloneando a una joven de unos 30 años, medía un metro cincuenta aproximadamente, ella no se dejaba y les contestaba pero ellos más la agredían, luego se acercó otro y querían llevársela. Nomás se me ocurría acercarme y chiflar muy fuerte, los que estábamos alrededor les gritábamos que la dejaran, que no fueran cobardes, hasta que la dejaron. Ya que se dispersó la manifestación las personas que aún quedaban les hacían reclamos a los policías, había familias con sus niños, muchos asustados, me tocó ver una chavita de unos 10-12 años que lloraba de miedo.

 Me acerqué al grupo de policías y todos se veían bien, salvo uno de ellos que decía sentirse sofocado, unas chicas muy amablemente le decían que si quería que lo revisara un médico, pero se negaba, que no era nada grave. Algunos compañeros estaban alrededor de las patrullas pidiendo que los dejaran, no distinguí a nadie de los detenidos y tiempo después me enteré que un amigo iba entre ellos.

A eso de las 17:55 la cosa estaba calmada, por así decirlo, pues la incertidumbre de qué pasaría con los detenidos incrementaba, todos preguntaban por sus conocidos, trataban de identificar las matrículas de las patrullas para asegurar que los que iban en ellas llegaran con todos los detenidos.

 Me despedí de mis amigos y fui a buscar la bicicleta, ya no recordaba dónde la había dejado, estaba oscuro, por lo que era difícil ubicarla, caminé un par de cuadras pero nada, ya se veía todo con “normalidad”, muchos caminaban para la expo o venían de allá, con sus bolsas que indicaban que habían comprado libros, pero no se veía que estuvieran enterados de lo sucedido, de nuevo estaba abierta la circulación de los coches en Mariano Otero como si nada hubiera pasado. Cuando al fin encontré la bici, me dirigí al trabajo, ya no me topé con ninguna patrulla, pero tenía miedo que sucediera, me fui por calles solas para evitar encontrar alguna, afortunadamente salí ileso físicamente, porque en lo emocional, es difícil salir sin lesiones.

*El autor de este texto prefirió mantenerse en el anonimato para preservar la seguridad, esta preferencia será respetada.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s